Retira polvo con microfibra ligeramente humedecida, limpia manchas recientes con jabón de pH neutro y agua tibia, seca de inmediato y nutre cada seis a doce meses con aceite duro o cera. Mantén humedad relativa entre cuarenta y sesenta por ciento para evitar fisuras. Usa posavasos, felpas en patas y evita foils agresivos. Si aparece un arañazo, lija muy suave a favor de veta y reaplica acabado local. Cuéntanos qué aceite te ha funcionado mejor y por qué.
Retira polvo con microfibra ligeramente humedecida, limpia manchas recientes con jabón de pH neutro y agua tibia, seca de inmediato y nutre cada seis a doce meses con aceite duro o cera. Mantén humedad relativa entre cuarenta y sesenta por ciento para evitar fisuras. Usa posavasos, felpas en patas y evita foils agresivos. Si aparece un arañazo, lija muy suave a favor de veta y reaplica acabado local. Cuéntanos qué aceite te ha funcionado mejor y por qué.
Retira polvo con microfibra ligeramente humedecida, limpia manchas recientes con jabón de pH neutro y agua tibia, seca de inmediato y nutre cada seis a doce meses con aceite duro o cera. Mantén humedad relativa entre cuarenta y sesenta por ciento para evitar fisuras. Usa posavasos, felpas en patas y evita foils agresivos. Si aparece un arañazo, lija muy suave a favor de veta y reaplica acabado local. Cuéntanos qué aceite te ha funcionado mejor y por qué.
All Rights Reserved.